Impulsar nuestra economía a golpe de pedal

«El socialismo exige para la realización de sus ideales cierto nivel en el uso de la energía: no puede venir a pie, ni puede venir en coche, sino solamente a velocidad de bicicleta.”

José Antonio Viera-Gallo. Subsecretario de Justicia durante la presidencia de Salvador Allende

 

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Cartel de la Semana Europea de la Movilidad de 2016

Hace bien el gobierno municipal en esta celebración de la Semana Europea de la Movilidad en ligar movilidad y economía bajo los lemas «Movilidad inteligente. Economía fuerte» o «Elige la movilidad que impulse nuestra economía».

Otra cosa, como de costumbre, es creerse los eslóganes… a no ser que el PSOE entienda por «impulsar la economía» las sucesivas licitaciones (externalizaciones-privatizaciones) para la elaboración de planes.

Primero el Plan de Movilidad Urbana Sostenible por 363.000 euros, aprobado en Junta de Gobierno de la semana pasada. Aquel Plan que iba a ser germen de la participación ciudadana de aquella Mesa de Movilidad (que en paz descanse) que se vendió a bombo y platillo con mucha foto y mucho anuncio grandilocuente… y que ha quedado reducido a unos muchos miles de euros para que una empresa privada lo elabore. Y cuando tengamos el Plan terminado, vete tú a saber dónde acaba.

Y segundo, el Plan de la Bicicleta por 72.600 euros aprobado únicamente con los votos a favor del PSOE en el Consejo de la Gerencia de Urbanismo de esta semana. Otro «impulso a la economía» (a la economía privada y poco transparente, pues se trata de un negociado sin publicidad y por urgencia) que ha servido como argumento para no hacer nada o hacer muy poco durante estos quince meses de gobierno de Espadas. Que no estudiamos la posibilidad de las ciclocalles… porque estamos esperando el Plan. Que no sabemos si Sevilla participará en eventos internacionales como el Velo-City… porque estamos esperando el Plan. Que la Oficina de la Bicicleta no arranca… porque estamos esperando el Plan. Que no ponemos en marcha la propuesta de A Contramano para el Casco Antiguo… porque estamos esperando el Plan.

Y además, un Plan de la Bicicleta que se queda totalmente corto según su pliego de prescripciones técnicas (y de ahí nuestra abstención en el Consejo de la Gerencia) pues se centra únicamente en los carriles-bici al abordar las infraestructuras, dejando atrás la problemática del aparcamiento, y no tiene en cuenta ni la intermodalidad de la bicicleta con otros medios de transporte ni la participación de ciclistas y expertos en su desarrollo. Ya veremos en qué queda el tan esperado Plan.

La bicicleta como motor económico

El discurso político sobre este vehículo sigue ligado a la mejora de la salud y a la reducción del tráfico, así que es hora de tomarse en serio la bicicleta y su potencial económico… y creerse el eslogan de que la elección de la bicicleta como medio de transporte prioritario puede servir para impulsar la economía de nuestra ciudad.

Más allá de los beneficios medioambientales, para la salud y para el tráfico, en los últimos años años hemos asistido a una auténtica explosión de actividades económicas en torno a la bicicleta (tiendas, talleres de reparación, reparto de mercancías…) y sus aplicaciones al turismo (establecimiento de préstamo de bicicletas, visitas guiadas específicas, organización de excursiones en bicicleta…) que han tenido un impacto muy positivo en la economía de Sevilla.

Según la Federación Europea de CiclistasEspaña podría generar 36.603 nuevos puestos de trabajo en el sector, si se duplicara la tasa de utilización de la bici en los desplazamientos diarios. La mayoría de esos empleos estarían vinculados al turismo ya que, según un estudio del Parlamento Europeo que recoge ConBici, el cicloturismo mueve en España más de 1.600 millones de euros al año.

La combinación es perfecta. El papel de Sevilla como capital española de la bicicleta (pese a la indolencia de Zoido y Espadas) y el núcleo turístico de enorme importancia que somos: nuestra ciudad podría y debería liderar estas políticas en favor de la movilidad ciclista y en la búsqueda de su potencial económico.

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Encuentro con empresas de la ciudad ligadas al mundo de la bicicleta (Mayo 2015)

Pero no es tan fácil. Durante la campaña de las elecciones municipales, allá por mayo de 2015, estuvimos reunidos con  representantes de empresas de nuestra ciudad ligadas al mundo de la bicicleta, como Santa Cleta, Quiquecicle o Enviciclo.

De aquella reunión sacamos múltiples y buenas propuestas… y una conclusión: hace falta retomar una política valiente de promoción de la bicicleta si de verdad queremos exprimir al máximo el potencial económico de los pedales.

Si no, todo quedará en meros titulares y eslóganes. Hace poco leíamos en el Diario de Sevilla que la bicicleta tocaba techo en nuestra ciudad: «Sevilla ha pasado de ser un referente internacional en movilidad sostenible a echarse en falta actuaciones programadas y bien planificadas en favor a la misma».

Múltiples estudios de los últimos años han incidido en esa cuestión, el uso de la bicicleta se estanca debido a la falta de políticas de promoción… ni Zoido estuvo a la altura, ni Espadas está demostrando un cambio. Al margen de la instalación de más aparcabicis en la vía pública… ¿qué se ha hecho?

Alcalde y Consejero en la foto de la anunciada firma del Plan Andaluz de la Bicicleta. Anunciada… porque firmarse no se ha firmado todavía.

Todos los colectivos ciclistas, en aquella reunión con empresarios de 2015 también se habló, insisten en la necesidad de recuperar la Oficina de la Bicicleta creada por Izquierda Unida en su momento. Por ahora lo que tenemos es una reestructuración en la Gerencia de Urbanismo para crear el «Servicio de Sostenibilidad e Innovación Urbana»… el mismo que ha elaborado los insuficientes pliegos del Plan de la Bicicleta que ya hemos mencionado.

Y en esa estamos, a la espera de que el gobierno de Juan Espadas se lo crea. Fotos ya tiene unas cuantas, titulares también, presupuesto (gracias a las enmiendas de IU) también… ¿qué falta? ¿Será la elaboración del Plan? Toca esperar.

Derecho a decidir… pero poquito

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Nuestra ciudad se encuentra inmersa en un proceso de participación (no digan referéndum, no digan consulta) sobre las fechas de la próxima Feria de Abril. No se habla de otra cosa, en las calles, en las plazas, en las puertas de los colegios a la hora de recoger a los críos…

Que en Sevilla se realice una consulta (digo, proceso de participación…) por primera vez en la historia para que los vecinos y vecinas decidan con su voto debería ser motivo de orgullo, para que el alcalde sacase pecho del asunto y se marcase algún titular que hiciese sombra a los alcaldes y alcaldesas ‘del cambio’: chúpate esa, Carmena, que ha sido el PSOE el primero en celebrar un referén… un proceso de participación ciudadana.

Pero aquí no hay nada para estar orgulloso. El gobierno socialista de lo único que está orgulloso es del «coste cero»… como si todo les fuera en ello. Que digo yo que las horas de trabajo en la realización de la aplicación informática algo habrán costado, que las horas en que los funcionarios estén en los centros cívicos para la votación presencial también costarán algo y que la impresión de dípticos informando de cómo se vota tampoco ha salido gratis. Afrontar una consulta ciudadana desde el prisma del coste cero hace un flaco favor a la democracia y a la participación ciudadana.

Si bien es cierto que desde IU valoramos positivamente que se le consulte a los vecinos y vecinas y que se amplíen los mecanismos de participación ciudadana… este proceso se queda corto.

consulta-feria-herramientaNo sólo se queda corto por el proceso en si: hasta ayer no conocíamos los entresijos del proceso. El Pleno del Ayuntamiento únicamente ha tenido conocimiento del texto literal de las preguntas… pues es lo único que se recogía en la moción aprobada del PSOE. Echamos en falta, por ejemplo, la puesta en marcha una campaña informativa con la finalidad de que se puedan explicar públicamente las diferentes posiciones con relación a la consulta.

Y es que, me da la sensación, que desde el gobierno municipal han querido bajar el perfil de la consulta. La ausencia de una campaña informativa y la ausencia de Espadas ayer en la presentación pública indican esa intención de que la consulta pase desapercibida. Que pase cuanto antes, no ya por esas deficiencias en el proceso que hemos comentado… si no por la consulta en si misma.

Con los problemas que hay en la ciudad, que la primera consulta sea sobre la Feria parece un poco frívolo. Estamos en España con la búsqueda de un gobierno, mirando de reojo con hastío la celebración de unas terceras elecciones generales… y ahí que se planta Sevilla con su propia votación sobre si se amplia la Feria para que haya más días no laborables. Y el vecino de Castilla y León, que tiene en su cabeza el topicazo de que en Sevilla no se trabaja durante la Feria, pensará: ¡pues vaya problemas que tienen los sevillanos!

Y si hablamos de tópicos, tenemos que hablar del turismo. Aunque el gobierno municipal no quiera hacer campaña por el sí, únicamente hablan de los beneficios para el turismo que tendría la ampliación. La patronal hostelera hace palmaditas con las orejas… parece que la pretendida ampliación se hace sólo pensando en el negocio del sector turístico. Como si el turismo fuera la gallina de los huevos de oro donde ponemos todas nuestras esperanzas para salir de la crisis, convirtiendo nuestra ciudad en un simple escaparate para el extranjero y a los sevillanos y sevillanas en simples prestadores de servicios.

¿Qué pasa con la economía sumergida? ¿Qué pasa con los trabajo precarios? ¿Qué pasa con las personas que limpian casetas de noche y cobran 3,5 euros la hora? Es verdad que un día más, será un día más de empleo… ¿pero qué tipo de empleo? ¿Nos pararemos a pensar en algún momento sobre estos abusos o seguiremos absortos mirando los farolillos como si aquí no pasara nada?

Y, además, si se pregunta sobre la Feria… ¿por qué sólo preguntar sobre sus fechas? El debate sobre la Feria de Abril debería ser mucho más amplio. ¿Por qué no hablamos de la necesidad de habilitar más casetas de libre acceso? Esa es la gran asignatura pendiente y el reto que el gobierno municipal debería afrontar, de forma serena y valiente, con el objetivo de lograr que la Feria sea cada vez menos elitista y más accesible y universal. Y la solución no es la ocurrencia de Espadas de habilitar casetas privadas a determinados hoteles, ya que esta iniciativa está pensada únicamente para los turistas, fomenta la idea de la «ciudad escaparate» y olvida de lleno a los cientos de miles de sevillanos que tampoco cuentan con caseta.

¿Por qué no hablamos del bienestar animal durante esos días? Del sufrimiento de los caballos, de los que mueren de cansancio y de sed. ¿Por qué no hablamos de la conveniencia o no de tener circos con animales salvajes? La ciudad de Málaga (con el PP) ya los prohibió… eso se le ha olvidado a Espadas en su eje entre capitales.

¿Por qué no hablamos de la accesibilidad? De la eliminación de barreras arquitectónicas para hacer una Feria plenamente accesible

¿Por qué no hablamos de aplicar criterios de renta en los precios de las casetas públicas?

En definitiva, de la Feria se podría hablar y decidir mucho… pero Espadas prefiere que lo hagamos poquito y de tapadillo.

Espadas rectifica… y acierta

A través de las redes sociales, esa herramienta demoníaca para algunos pero utilísima si se sabe aprovechar, nos llegaron las quejas de varios sevillanos u sevillanas que habían recibido una carta de TUSSAM avisando que iban a dejar de ser beneficiarios del bonobús solidario porque llevaban más de siete años con él y, por ende, más de siete años sin empleo.

Recordemos que ese bonobús solidario es un título de viaje bonificado por el Ayuntamiento para las personas desempleadas y que fue impulsado por Izquierda Unida cuando estuvo en el gobierno de la ciudad. Una forma de garantizar el derecho al transporte público y facilitar la búsqueda de empleo.

Pues resulta que al PSOE le parecía mal que alguien con siete años de desempleo en sus espaldas siguiera siendo beneficiario y se tenía que llevar un año sin él para poder volver a solicitarlo. Ni al propio Zoido, en tiempos de su mayoría absolutísima, se le ocurrió tal barbaridad.

¿Qué sentido tiene restringir una medida social a quien más lo necesita porque lleva más tiempo en desempleo? Por eso mismo, desde Izquierda Unida solicitamos a principios de agosto que se diera marcha atrás a esta medida.

Y hoy, poco más de un mes después de nuestra denuncia, el gobierno da marcha atrás a la propuesta.

Según la nota emitida por el Ayuntamiento, «esta decisión se ha adoptado tras realizar una evaluación durante el mes de agosto del funcionamiento del bonobús solidario y con el objetivo de favorecer el acceso a esta prestación».

Es decir, que primero acuerdan quitarle el bonobús solidario a los parados de larga duración, firman el nuevo convenio, envían las cartas a los afectados y, después, hacen una evaluación del funcionamiento y eliminan esa restricción. ¡Bravo!

Esto es lo que Espadas llama «venir preparado para gobernar»… ¿dónde se ha visto que primero se estudie y después se tomen medidas? No, no… aquí al revés.

Pero, pese a esta curiosa forma de actuar (los más mal pensados podrían opinar que es fruto de la improvisación y de un gobierno sin cabeza), nos alegramos que se haya rectificado y se elimine esa restricción que perjudicaba a los más afectados por el desempleo: los parados de larga duración.

Este bonobús, como el recientemente creado gracias (también) a Izquierda Unida y conocido como bonobús social para personas que cobren menos del SMI, no están recogidos en las Ordenanzas Fiscales… que son la «norma» donde se fijan las tasas, precios y bonificaciones de los servicios públicos como en este caso es el de TUSSAM.

Esta cuestión, que podría parecer meramente formal, es una cuestión determinante: ¿se reconoce la bonificación del transporte a los desempleados como un derecho o como una buena intención entre Ayuntamiento y TUSSAM a través de un convenio?

El bonobús de la tercera edad (con criterios de renta) o el de estudiantes (sin criterios de renta) sí están recogidos en las Ordenanzas Fiscales y, por tanto, independientemente de lo que haga el Área de Asuntos Sociales y TUSSAM en la alcoba, existirá. Además sus condiciones son fijadas por el Pleno y tienen el trámite legal correspondiente para que cualquier ciudadano pueda presentar alegaciones.

En cambio, el bonobús solidario y el bonobús social ven su futuro condicionado a la existencia de sendos convenios, convenios cuyas cláusulas son decididas por el gobierno (en minoría) y sin ningún tipo de publicidad o posibilidad de enmienda.

Así que para evitar estos cambios de opinión del gobierno municipal en un futuro, lo suyo (y lo que va a exigir IU) es que todos los títulos bonificados se regulen en las Ordenanzas Fiscales.

Con este cambio de opinión en los criterios del bonobús solidario, Espadas ha acertado… y es que nunca es tarde para rectificar.

El gobierno socialista aún tiene margen de maniobra para seguir rectificando y seguir acertando. En otros temas, por desgracia, ya es tarde para rectificar.