Un ecologismo artificial, como el césped

La lucha contra las desigualdades es, sin duda, uno de los principales retos en nuestra sociedad. El «fin de la pobreza» es el primero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por la Naciones Unidas: erradicar la pobreza en todas sus formas sigue siendo uno de los grandes desafíos que enfrenta la humanidad.

Una de cada diez personas en el mundo vive en la pobreza extrema, la mitad de esas personas son niños y niñas. Tampoco a nivel local nos salvamos de estas vergonzosas estadísticas y es que, año tras año, lideramos los rankings de barrios más pobres del país. Barrios de Sevilla con el 60% de paro, con el 20% de la población analfabeta («ciudad inteligente» dicen que queremos ser) o con grandes zonas de infravivienda.

Es el mercado, amigo. El afán de unos pocos por enriquecerse no sólo genera desigualdades, sino también agota los recursos del planeta de forma indiscriminada. El sistema capitalista se basa en la explotación intensiva de las personas pero también del medio natural y sus recursos buscando un crecimiento económico ilimitado.

Más de la mitad de la población mundial reside en ámbitos urbanos y es ahí donde se produce el consumo de recursos más importante y la mayor emisión de gases contaminantes. Por eso no podemos dejar de hacer frente tampoco al cambio climático (que también afecta más a los que menos tienen) desde el ámbito local.

Cuando en el Pleno de septiembre de 2018 el gobierno presentó el “Protocolo de Actuación en episodios de contaminación del aire en la ciudad de Sevilla”, ya dijimos que era muy poco ambicioso. Que los umbrales que se establecían para activar los niveles de aviso o alerta eran demasiado altos y que, mientras que otras ciudades establecían restricciones del tráfico, nosotros íbamos a estar avisando por pantallas de los niveles de partículas contaminantes… y pasó. En este tramo final del invierno con temperaturas primaverales y azahar colgado de todos los naranjos, hemos visto cómo los niveles de contaminación se disparaban en todo el país. Mientras que ciudades mucho más pequeñas que la nuestra, como Gijón, Oviedo o Valladolid, adoptaron medidas de restricción de la circulación y la velocidad de los vehículos para reducir las emisiones de contaminantes a la atmósfera… en Sevilla seguíamos mirándonos el ombligo y desoyendo las recomendaciones de todos los expertos.

Ante este último episodio, el gobierno argumentó que cuando se superan los niveles de partículas en suspensión hay que activar las medidas necesarias «si no se detectan por parte del Ministerio de Medio Ambiente masas de aire africanas”. Pero lo que dice en realidad el Protocolo de Actuación es que en presencia de masas de aire africanas «se podrían reconsiderar» los niveles de preaviso, aviso o alerta. ¿Hacia dónde se reconsidera? Pues obviamente hacia la dirección menos proteccionista.

La forma de abordar esta problemática por el gobierno actual está siendo simplemente la de ponerse la etiqueta ecologista. Presumir y aspirar a ciegas (y con mascarilla) a ser Capital Verde Europea mientras que cualquier municipio de tu entorno te da mil vueltas, presumir de reurbanizaciones sostenibles y que respetan el medio ambiente mientras llenas las calles, plazas y alcorques de césped artificial (de plástico verde, eso sí), presumir de proyectos de drenaje sostenible en la avenida del Greco (donde sigue habiendo más cemento que zonas ajardinadas) mientras te gastas siete veces más en un tanque de tormentas en Kansas City que es la antítesis de la sostenibilidad o la ecoeficiencia.

Frente a la política de etiquetas sin trasfondo a la que tanto nos tiene acostumbrados Juan Espadas y a esa actitud inmovilista para no molestar a las fuerzas reaccionarias de la ciudad y a sus articulistas de salón, defendemos un proyecto vinculado a la idea de una ciudad saludable, cohesionada, accesible, con aire limpio y verde, comprometida con la lucha contra el cambio climático… desde la valentía, sin ambigüedades y sin miedo a lobbies. Y es que es, precisamente eso, en lo que ha fallado el alcalde: en la falta de valentía, en el cúmulo de ambigüedades y en la dinámica de plegarse a quienes no quieren transformar esta ciudad.

¿Puede una ciudad a modo de “aldea gala” acabar con el cambio climático? Obviamente no, estamos ante un reto global. Pero esa no puede ser la excusa para lanzar balones fuera o para abordarlo poniéndonos simplemente la etiqueta verde. Si queremos hacer viable y sostenible el planeta no queda otra que ir a la raíz de los problemas e, igual que en el caso de las desigualdades socioeconómicas, tratarlo como una cuestión transversal: reduciendo el consumo y repartiendo los recursos de forma equilibrada, afrontando este problema también desde la educación y la sensibilización, potenciando un tejido productivo alternativo arraigado al territorio, fomentando las energías renovables, la rehabilitación o la conformación de ciudades cada vez más cohesionadas. Tenemos la responsabilidad de dar soluciones a este reto global también desde lo local; y es que sin planeta no habrá Ayuntamientos, ni de izquierda transformadora ni de derechas. 

El eterno e inútil «debate» sobre el metro

Para preparar este Pleno hemos hecho un interesante ejercicio de retrospectiva para saber cuántas veces ha traído el Partido Popular el tema del metro a debate en este mandato: octubre de 2015, noviembre de 2016, febrero de 2017, marzo de 2018 y ahora en febrero de 2019. Una vez por año.

Insistencia que no implica de por sí que estén ustedes muy preocupados por el metro, más allá de usarlo como reclamo electoral para la búsqueda del voto fácil. Para los anales de la historia quedarán aquellas fotos de Zoido paseándose por la ciudad con bocas de metro de cartón pluma o aquella recogida de firmas promovida por el PP en la que pedía no ya la línea 2 o todas las líneas a la vez, se pedía hasta la línea 5… que no está ni recogida en los diseños aprobados por la Junta. Un metropolitano del salón a la cocina, con parada en el cuarto de baño de cada sevillano y sevillana.

Cuando el señor Espadas, tan dado por desgracia al anuncio sin chicha y al PowerPoint bonito, anunció el preacuerdo para construir media línea 3 hasta Pino Montano… el Partido Popular intentó crear cierto alboroto con los vecinos de Sevilla Este con el consiguiente dolor de cabeza para el PSOE. Exigían por aquel entonces que se hicieran todas las líneas a la vez… ya de la línea 5 no hablaban, no sabemos si por despiste o porque les dio un ataque de sensatez. Porque aunque ahora lo nieguen, sí… el PP ha planteado que se hicieran todas las líneas de metro en paralelo.

Ahora ya tampoco piden todas las líneas a la vez: solicitan la línea 2 de Sevilla Este hasta María Auxiliadora y la línea 3 de Pino Montano hasta el Prado. Oportunidad perfecta para que el PSOE se vaya a Los Bermejales a decirle a los vecinos que el PP se olvida de ellos.

Y aunque esto parezca de chiste, no es más que la triste realidad. Y es que el metro ha sido usado constantemente como arma arrojadiza entre el Partido Popular y el Partido Socialista. En vez de preocuparse por solucionar los problemas de movilidad de los barrios más alejados de la ciudad, sacan el metro a la palestra únicamente para pelearse.

Hablan en la moción de hoy de pedirle a la Junta (ahora en manos del PP) presupuesto para que se actualicen los anteproyectos… no presupuesto para construir, si no para actualizar anteproyectos. Que no sabemos muy bien a qué se refieren con esto: porque de pedir las obras de cuatro líneas a la vez a pasar de actualizar proyectos de dos medias líneas pues hay bastante diferencia.

Desde Izquierda Unida siempre hemos entendido que el diseño de la red de metro aprobado por la Junta de Andalucía era insuficiente: daba la espalda a barrios como San Jerónimo, Bellavista o Torreblanca y carecía de una concepción metropolitana al no unir la capital con las localidades limítrofes, que es donde se producen los mayores desplazamientos en nuestra ciudad.

Tampoco tiene sentido que las Líneas 1 y 2 no se crucen para convertir la estación de Santa Justa en un nodo intermodal a la altura de nuestra ciudad (con su correspondiente conexión al aeropuerto). En este sentido, quisiéramos agradecer a la asociación “SevillaSeMueve” su trabajo y sus propuestas para unir Nervión y Santa Justa conectando ambas líneas, lo que haría aún más innecesaria la ampliación del tranvía que no se aprobó, pero que Espadas sigue vendiendo.

Ideas y propuestas que están dentro de un concepto de ciudad y de un modelo de movilidad que ahora mismo el gobierno municipal no tiene. Cabe recordar que aún no tenemos Plan de Movilidad pero que el PSOE sigue dando bandazos y tumbos proponiendo cosas al tuntún sin ningún tipo de planificación. ¿Qué hay, por cierto, de las dos líneas de BTR que Ciudadanos había conseguido gracias a su apoyo a los presupuestos municipales?

Además, más allá de entender que el trazado propuesto era insuficiente, creemos que mejorar la movilidad en nuestra ciudad y tener de verdad una red de transporte consistente y útil no está reñido con la construcción en superficie. El propio PGOU vigente lo recoge así en el trazado de la Línea 3 por el centro, reestructurando la Ronda Histórica para convertirla en un boulevard. Se ahorra así tiempo, presupuesto y sirve además para mejorar nuestro entorno y tener una ciudad más habitable y sostenible.

También nos preocupa la mal llamada “colaboración público-privada” que ha hecho que la actual Línea 1 tenga un sobrecoste de más del 40% y que acabe en manos de un fondo de inversión extranjero. Los sevillanos no tenemos metro, es de los malayos.

Como decía: arma arrojadiza, debate eterno y manido que cíclicamente se trae a este Pleno con el único objetivo de confrontar y buscar titulares fáciles. En Izquierda Unida no vamos a ser partícipes del nuevo discursito del señor Pérez. Sigan enfrascados en el “y tú más”, sigan haciéndonos perder el tiempo en el Salón Colón con debates estériles… nosotros sí tenemos claro que Sevilla se merece más de lo que ustedes ofrecen y algo mejor de lo que está haciendo el PSOE.

Un 2019 para combatir las desigualdades

Finaliza el año y, una vez más, tenemos que lamentar la ausencia de cambios sustanciales en el día a día de una ciudad que no termina de remontar, que sigue funcionando a dos velocidades y que –resulta evidente- necesita más que nunca un giro de 180 grados.

Este fin de año nos recuerda que estamos a pocos meses de concluir el mandato del gobierno local del PSOE, un gobierno que no ha respondido a las expectativas que generó, que no ha sabido o no ha querido dar un carácter ni social ni de izquierdas a sus políticas y que, no cabe duda, va a pasar a la historia de Sevilla sin pena ni gloria.

Si se trata de hacer balance del año, hemos de subrayar que más allá de la mejora de los datos del turismo y esas cifras de pernoctaciones y viajeros que tanto gustan al gobierno, la realidad es que concluye 2018 y Sevilla sigue teniendo los barrios más pobres de España; sigue contando con unas 70.000 personas en paro; sigue soportando una media de dos desahucios al día, mientras hay más de 20.000 pisos vacíos repartidos por toda la ciudad según la propia Emvisesa; sigue arrastrando graves desigualdades y sigue sin resolver sus carencias de movilidad.

En este año que termina se han deteriorado más los servicios públicos del Ayuntamiento, a cuenta de las privatizaciones emprendidas por el gobierno de Juan Espadas y de su conformismo a la hora de cubrir las vacantes. Una situación que ha llevado al conjunto de los trabajadores municipales a plantarse y a secundar varias jornadas de huelga.

Nadie puede cuestionar que el descontento en los barrios ha ido a más en este 2018 fruto del abandono y el maltrato municipal, de la falta de inversiones y del empeoramiento de los servicios sociales. No por casualidad este año se hayab creado varias plataformas vecinales en diferentes distritos y se hayan llevado a cabo inéditas movilizaciones en demanda de unos barrios dignos y con futuro. Un aviso a navegantes que por ahora el alcalde no ha querido escuchar.

La realidad es que en este 2018 se ha constatado definitivamente la falta de modelo de movilidad del PSOE. Al final no ha habido ni BTRs, ni una apuesta decidida y clara por la intermodalidad en el transporte, seguimos sin noticias del famoso Plan y el único proyecto estrella de Espadas, la ampliación del tranvía, ha terminado descarrilando antes de aprobarse, por la falta de diálogo y de consenso con que se ha empeñado en abordarlo desde el minuto uno.

En este 2018 hemos seguido asistiendo al desmantelamiento progresivo de la participación ciudadana en esta ciudad y hemos experimentado también un doloroso retroceso en materia medioambiental. Y es que éste ha sido el año de los arboricidios, de las podas salvajes e indiscriminadas de Espadas. Se ha evidenciado a las claras la insensibilidad del PSOE en este tema, su falta de consideración por el patrimonio verde de esta ciudad y su nulo compromiso con la lucha contra el cambio climático.

En definitiva, 2018 ha sido el año en el que, lamentablemente, se ha consumado definitivamente el giro a la derecha del gobierno de Espadas, algo que se ha manifestado claramente en los distintos pactos que el PSOE ha cerrado con el PP y Ciudadanos en política fiscal y presupuestaria. Unos acuerdos que, como era de esperar, sólo han beneficiado a una minoría de la ciudad y han perjudicado seriamente a la mayoría social.

La Gavidia como símbolo de esa deriva que comentaba. El mandato arrancó con la aprobación en Pleno de una moción de IU dirigida a blindar el uso público y social de la antigua comisaría y 2018 culmina con la aprobación de una recalificación urbanística a la carta para favorecer la venta del edificio al mejor postor. Una privatización en toda regla que ha sido posible gracias a la alianza del PSOE con PP y Ciudadanos. Una muestra más del entreguismo de Espadas a los intereses de las fuerzas conservadoras e inmovilistas de la ciudad. Un ejemplo más que elocuente del empecinamiento del PSOE por seguir construyendo ese modelo de ciudad tipo parque temático, enfocado sólo a los turistas, mientras da la espalda a los vecinos y se desentiende de sus necesidades.

En 2019 esto tiene que empezar a cambiar sí o sí. La necesidad de que las fuerzas de izquierdas nos unamos y seamos capaces de poner en marcha las transformaciones que Sevilla precisa en el plano social y económico, en su sistema productivo, para garantizar un modelo de ciudad inclusivo, sostenible, participativo… que dé respuesta a las demandas básicas de pan, trabajo y techo de la clase trabajadora, que combata desde la raíz los problemas de pobreza, paro, desigualdad. Nosotros, desde luego, tenemos claro que ese es el camino y vamos a seguir dejándonos la piel en ese empeño.

En defensa de la libertad de expresión y la igualdad ante la Ley: jaque mate

 

El pasado 23 de octubre, por iniciativa de Izquierda Unida, el Congreso de los Diputados acordó iniciar los trámites para revisar el Código Penal con el objetivo de reducir las penas o eliminar tipos penales correspondientes a delitos como las injurias a la Corona y a los símbolos nacionales e instituciones del Estado, el enaltecimiento del terrorismo y la ofensa a los sentimientos religiosos.

El Grupo del PP en el Ayuntamiento presentó el mes pasado una moción en el Ayuntamiento de Sevilla para mostrar el rechazo a esta iniciativa. La cosa apuntaba a que no saldría adelante y máxime después de que el PSOE acordara con Unidos Podemos esta reforma en la negociación de los Presupuestos Generales… pero el alcalde Juan Espadas nunca defrauda: el PSOE de Sevilla votó lo contrario que había votado su propio partido días antes en Madrid.

El señor Espadas hizo en el Pleno una encendida defensa de aquella posición y es que, según sus propias palabras, tenía que quedar muy claro que «quien gobierna la ciudad ni tolera, ni admite, ni le parece minimamente razonable las injurias a la Corona, ni a los símbolos nacionales, ni por supuesto la ofensa a los sentimientos religiosos».

En el Pleno de mañana el señor Espadas y el PSOE tienen una nueva oportunidad para mostrar, quizás esta vez sí, lo que Rubalcaba llamó «hondas raíces republicanas». Dentro de la campaña impulsada por IU a nivel federal, bajo el lema «Reprueba la Corona», presentamos una moción para que se derogue este delito de injurias y para reafirmar el compromiso con los valores republicanos y la democracia.

Es inaudito que el Gobierno de Pedro Sánchez pretenda recurrir al Tribunal Constitucional una resolución política aprobada en el Parlament de Catalunya, que no tiene ninguna trascendencia ni consecuencia ejecutiva, y a pesar de que el Consejo de Estado concluyó que este tipo de acuerdos son de «una naturaleza netamente política y no jurídica” y por ello descartaba la impugnación.

Este empecinamiento del PSOE no es más que un fiel reflejo del intento de proteger a una institución anacrónica y corrupta como la Corona de España que hace aguas. Han enviado incluso argumentarios a sus grupos municipales para evitar tentaciones republicanas ante estas mociones de IU, indicaciones a sus concejales y concejalas para que sigan siendo súbditos y ni se les ocurra cuestionar el papel de la monarquía.

Como decía, inaudito que se pretenda perseguir a cargos públicos por debatir y opinar en la institución para la que han sido democráticamente elegidos. Aunque ya nada nos sorprende cuando vemos pasar a humoristas o sindicalistas por los juzgados por hacer una broma sonándose los mocos en una bandera o poner un tuit hace dos años llamando «miserable» al actual monarca.

Hablamos de más y mejor democracia, ya no sólo por el hecho de poder elegir al Jefe de Estado y no dejarlo en manos de la herencia genética… si no por una cuestión de libertad de expresión y de igualdad ante la Ley.

Ha sido el propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos el que ha condenado a España a devolver la multa que, a cambio de no ingresar en prisión, pagaron dos jóvenes condenados por quemar hace 11 años una foto del Rey. Que nuestro Código Penal proteja más a la Casa Real que al resto de familias vulnera la Convención Europea de Derechos Humanos en su artículo sobre la libertad de expresión.

El delito de ‘lesa majestad’ en nuestro país es una rareza en el contexto europeo; incluso en países que suelen ponerse como ejemplo de monarquías modernas, como el caso de Inglaterra, no hay límites formales a la libertad de expresión en relación con la reina o la familia real. La jurisprudencia europea es clara: no se puede otorgar una protección especial y cualificada a cargos e instituciones sino más bien al contrario, ha de permitirse un mayor grado de crítica hacia ellas. En una democracia, cualquier institución pública debe encontrarse sujeta al cuestionamiento y al escrutinio ciudadano.

Además, el comportamiento de los Borbones en los últimos tiempos ha sido de todo menos ejemplar, los casos de corrupción y las actividades poco éticas han marcado la agenda de la Casa Real. Si todos somos supuestamente iguales ante la Ley, ¿por qué PP, PSOE y Cs se han empeñado sistemáticamente en que ni si quiera se debata en el Congreso la creación de una comisión de investigación sobre los presuntos delitos que haya podido cometer el rey emérito? ¿Por qué en nuestro país puedes supuestamente participar de mordidas o tener cuentas en paraísos fiscales según como te apellides?

La actitud que han demostrado en los últimos años tanto el PSOE, el PP y Ciudadanos o la judicatura de este país; el posicionamiento de un Podemos que, hasta hace poco, bailaba entre dos aguas y ya no; los deslices cada vez más comunes del ciudadano Juan Carlos de Borbón dejándose fotografiar donde no debe; junto a las desbordantes convocatorias de consultas en las universidades sobre el modelo de Estado, evidencian que está habiendo movimientos en el tablero y que quizás el ‘jaque mate’ esté más cerca de lo que nos creemos.

¿Cuántos árboles hay en Sevilla? El diablo se esconde en los detalles

La semana pasada el gobierno anunció a bombo y platillo un programa de plantación de unos 5.100 árboles en los próximos meses. Acogemos de buen grado  esta iniciativa, pero sin duda llega tarde y, desde luego, resulta insuficiente para paliar el daño ocasionado por el gobierno de Juan Espadas a las zonas verdes de la ciudad con sus talas masivas y un mantenimiento más que deficiente.

Ni el alcalde ni nadie de su gobierno está en condiciones de sacar pecho con esta cuestión. Los datos están ahí, aunque más adelante entraremos en detalles. Si el gobierno ha talado unos 3.000 árboles, tocaría reponer otros 15.000 según el PGOU… que indica que por cada árbol talado se planten otros cinco.

También nos ha sorprendido (en realidad no) que el gobierno licite a estas alturas del mandato la redacción del Plan Director del Arbolado Urbano… ¿no lleva el PSOE más de tres años alardeando de planificación en este ámbito? Pues ha sido ahora, a seis meses de las elecciones municipales y justo al comienzo de la campaña electoral del 2D, cuando han tramitado por urgencia (sí, por urgencia) este contrato cuyo plazo de ejecución se establece en seis meses (casualmente para las municipales).

Pero ahora que se anuncian campañas de plantación y se habla de planificaciones a futuro, cabe preguntarse ¿cuántos árboles hay en la ciudad de Sevilla?

Porque la cosa va de números, de cifras que se contradicen y, si me lo permiten, de mucho ruido y pocas nueces. En septiembre de 2016, el Director de Parques y Jardines afirmó en una entrevista que «no quedará una calle con un alcorque sin árbol cuando termine el mandato». En aquel momento el gobierno hablaba de 9.000 alcorques vacíos.

A principios de este año, cuando entró en vigor el nuevo macrocontrato, el alcalde anunció unos 7.000 árboles nuevos en un año… ahora el anuncio se ha reducido a 5.100. ¿En qué quedamos? Se decía también que había más de 200.000 árboles y a la vez que la cifra era de 115.000 «según el estudio realizado al comienzo de mandato».

Según el pliego del macrocontrato, las empresas adjudicatarias de los diferentes lotes han tenido que actualizar el inventario y elaborar unas programaciones y calendarios definitivos junto a la Dirección Técnica del Servicio de Parques y Jardines. Así se dice textualmente: “en base a las programaciones presentadas en la oferta y una vez actualizados los inventarios, tanto de arbolado como de zonas verdes, deberán procederse junto con la DT a la elaboración de las programaciones y calendarios definitivos que serán de aplicación desde el primer día del contrato”.

En el mes de septiembre desde IU solicitamos el inventario, tanto de arbolado como de zonas verdes, actualizado por cada uno de los 10 lotes en los que se divide el contrato en cuestión. Si atendemos a los datos que el gobierno facilitó al Grupo Municipal de Izquierda Unida, la cifra que arroja el inventario es de 141.557 árboles y palmeras.

Pero no parece que la respuesta haya quedado totalmente resuelta. Estos datos no cuadran con los que el PP hizo públicos hace unos días (supongo que para limpiar su mala conciencia y hacer olvidar el papelón que jugaron en el Pleno extraordinario para impedir que saliera adelante la comisión de investigación), pero tampoco cuadran con la realidad y basta darse un simple paseo para corroborarlo.

Por poner un ejemplo, mientras que en los datos del PP no aparece ningún alcorque vacío y sólo 12 tocones en la calle San Fernando; en los datos ofrecidos a IU hay un alcorque vacío y 12 tocones… y, dándose un paseo, podemos ver que hay hasta 22 tocones y alcorques sin árboles. En la avenida de Alvar Nuñez, según la información facilitada por el gobierno, no hay alcorques sin árboles… pero si uno se da una vuelta por allí podrá ver hasta 11 huecos donde no hay ningún ejemplar.

Además, en el inventario que nos ofrecieron, faltan algunas calles muy evidentes como la avenida de Cádiz, Marques de Paradas, Reyes Católicos o Martín Villa. Por tanto, ¿qué actualización del inventario han hecho las empresas privadas adjudicatarias del macrocontrato? ¿Han cobrado por ese trabajo? ¿Ha sido inspeccionado por el Ayuntamiento ese trabajo?

Como decíamos, el gobierno acaba de licitar una asistencia técnica para redactar el Plan Director del Arbolado Urbano… y vuelve a pedirse ahí la actualización del inventario. ¿Estamos pagando de nuevo por algo que, supuestamente, ya tendrían que haber hecho las empresas privadas del macrocontrato?

Pero el descuadre de los datos no acaba aquí. Si nos fijamos en la información del Lote 1 del macrocontrato (Conservación del arbolado y la jardinería asociada al viario. Sector Norte), que incluye a los distritos Triana, Casco Antiguo, Macarena, San Pablo-Santa Justa, Sevilla Este-Alcosa-Torreblanca y Norte, la disparidad en las cifras se puede apreciar en varios documentos.

Si nos fijamos en el programa de trabajo que la adjudicataria presentó al Ayuntamiento, las tareas previstas se aplican sobe un total de 59.353 árboles (la división por distritos se puede ver en la imagen de la izquierda), pero en el inventario que el gobierno ha facilitado a Izquierda Unida sólo hay 42.586 árboles en ese sector de la ciudad. ¿Dónde están los que faltan?

Todo este carajal se solucionaría con la transparencia y la participación ciudadana que el gobierno del PSOE nos ha venido negando a la oposición y a las entidades ecologistas desde el minuto uno en todo lo relativo al mantenimiento de nuestras zonas verdes.

¿Cuántos árboles hay en la ciudad de Sevilla? Pues no lo sabemos a ciencia cierta, pero a falta de que el gobierno cumpla con la moción aprobada y haga pública toda la información relativa al arbolado de nuestra ciudad, puedes descargarte el inventario que nos hizo llegar aquí.

Ordenanzas Fiscales 2019: comodidad con la derecha y brazos cruzados con la izquierda

Intervención en el Pleno Extraordinario de las Ordenanzas Fiscales para 2019

Buenas tardes

Lo primero, mandar un saludo a los trabajadores y trabajadoras de este Ayuntamiento que hoy han ejercido su derecho a huelga en defensa de los servicios públicos y a pesar de este equipo de gobierno que se hace llamar socialista y obrero… incluso llegando algunos a presumir de sindicalistas.

Como ya suele ser normal en estos Plenos de ordenanzas fiscales, lo primero es cuestionar las formas. La cancelación de este debate de un día para otro y el retraso hasta el día de hoy ponen de manifiesto una clara mala gestión por parte del gobierno. Los que nos teníamos que pronunciar al respecto del proyectos: el TEA, el Consejo Económico y Social y los Grupos de la oposición lo hicimos en tiempo y forma.

Hay que recordar que los primeros días de septiembre, Espadas lanzó un órdago y planteó un acuerdo global de ordenanzas y presupuestos a los grupos de la oposición, declarando que era eso o el caos. El alcalde se instaló en la antipolítica al pedir que un debate capital, como el de los ingresos y los gastos, se alejara de la confrontación de ideas y de modelos de ciudad. Pedía que no se hiciera campaña electoral, pero anunciaba de forma electoralista una futura bajada de impuestos sin precisar criterios de renta ni progresividad.

Este proyecto de Ordenanzas Fiscales evidencia que estamos ante un mandato amortizado. Amortizado en tanto que el PSOE se ha entregado por completo al pacto con el Partido Popular: donde el señor Beltrán Pérez ha dicho que recorte, ha ido el señor Espadas a recortar. Y amortizado también por el nulo interés del gobierno en afrontar una modificación de impuestos y tasas medianamente seria y completa.

Como decía, Espadas se ha sumado al discurso falaz de que bajar impuestos es bueno per se. Lejos queda el programa electoral del PSOE cuando decía aquello de que “los impuestos y tasas deben siempre estar diseñados en torno a criterios de equilibrio, proporcionalidad y adecuación al contexto social y económico”.

Hoy nuevamente se va a dar un hachazo a la progresividad… y a las políticas progresistas. Es necesario preguntarse: ¿a quién ha beneficiado esta bajada? La respuesta es sencilla: a una minoría de los contribuyentes, basta con observar los sujetos con mayor cuota tributaria. Es decir, quiénes pagan más IBI en la ciudad. Y, según la respuesta que nos dio la propia Agencia Tributaria, estamos hablando de recibos que llegan desde un montante de 4’6 millones hasta un millón de euros.Si pagas más de un millón de euros en IBI… ¡claro que te beneficia la bajada fiscal! Si tienes propiedades suficientes como para pagar esas cantidades en el recibo del IBI, con el beneficio de la bajada puedes darle la razón al señor Millán y comprarte varios coches y montar algún que otro negocio.

En cambio, si eres un sevillano o una sevillana con un recibo de IBI medio (3 de cada 4 personas) pues el ahorro fiscal te da (como dijimos el año pasado) para unos cuantos cafés con leche o algún que otro viaje en autobús.

Pero claro, hablar de estas cosas es hablar de política… y cuando uno se dice socialista pero abandona sus principios, se siente mucho mejor en la antipolítica.

Lejos también ha quedado aquella parte del programa electoral del PSOE en la que decía que “es imprescindible el diálogo y el trabajo conjunto con todos los agentes económicos y sociales de la ciudad”, por eso este proyecto de Ordenanzas Fiscales da la espalda y desoye todas las propuestas del Consejo Económico y Social.

Hoy tenemos ante nosotros el giro definitivo de Juan Espadas hacia una política económica liberal, ni tan siquiera socialdemócrata y mucho menos socialista. Unos impuestos y tasas de derechas, que no piensan en la mayoría de la ciudad, con unos cuantos adornos de progresía barata que no sirven para nada. Y ahí está el balance de bonificaciones del año pasado que lo corrobora: ¿cuántas bonificaciones se han hecho a obras en VPO? Cero. ¿Cuántas por inicio de actividad? Cero. ¿Cuántas por fomento del empleo? Cero.

Este balance de la Agencia Tributaria arroja otro dato interesante (que no lo dice IU, lo dice el propio gobierno) y es que la bajada en el recibo del IBI para este año a la “familia media” es de 15 euros. Con 15 euros de ahorro al año, ¿qué puede hacer una familia? Insistimos en esta idea que no es otra cosa que hacer política y, cuando se hace política, hay que decidir para quién se hace, a quién se busca beneficiar. Hoy se vuelve a demostrar que Espadas no tiene en la cabeza a la mayoría social de nuestra ciudad.

Y así lo demostró también cuando planteó la subida del precio del agua, que le cogimos con el carrito del helado. Hay un compromiso de este Pleno y del Consejo de Administración de EMASESA de estudiar la implementación de una tarifa progresiva, según criterio de renta, como están haciendo otros ayuntamientos… y usted planteó tabla rasa y subida de la factura. ¿Gobernar para la mayoría? Volvemos a ponerlo en duda.

Estamos ante un alcalde conformista. Creo que el señor Espadas es actualmente el principal alcalde del PSOE a nivel estatal, pues en vez de intentar pintar algo en el panorama político, de reivindicar una financiación justa para los Ayuntamientos… se cruza de brazos, hace cuatro reformitas pactadas con el PP y pone pegas a todo lo que venga de fuera.

Porque eso es lo que ha hecho su gobierno, señor Espadas, ante las propuestas de Izquierda Unida: poner pegas.

Poner pegas al recargo del IBI a las viviendas vacías. Entendemos que hay margen legal, que la Ley andaluza ya no está recurrida al Constitucional y usted, en vez de afrontarlo como alcalde de la capital de Andalucía, le pone pegas, reparos… y se cruza de brazos.

Pegas también a la bonificación del IBI en polígonos industriales. Cuando el PSOE estaba en la oposición y presentaba esa enmienda, no le preocupaba tanto lo que se dejaba de ingresar. Ahora el interventor cuestiona la progresividad y hasta la propia bonificación y usted, señor Espadas, en vez de recordar sus viejos compromisos de oposición y ver cómo encajar la propuesta, se cruza de brazos.

Ante las viviendas turísticas, también se cruza de brazos. Hemos rescatado las propuestas que el PSOE hizo el año pasado… y ahora en 2018 votan en contra. ¿Será por conformismo? ¿Por mala memoria? ¿O por el pacto con el PP? Se cruzan de brazos ante cualquier política social que se haya querido incorporar a estas ordenanzas fiscales en el estrecho margen de maniobra que ustedes han impuesto al modificar tan pocas ordenanzas.

Y ahora dirán que el PSOE está en esta posición porque desde Izquierda Unida y desde Participa no le hemos dado más opción, porque no le aprobamos los presupuestos de 2018. Pero se ha parado a pensar alguna vez, señor Espadas, ¿por qué le resulta tan cómodo cumplir con la derecha y con la izquierda todo son pegas, reparos y brazos cruzados?

Juan Espadas, el broncas

Cuentan los que han pasado por la planta noble del Ayuntamiento que el alcalde tiene una técnica algo peculiar a la hora de enfrentarse a una reunión complicada o a un conflicto. Dicha estrategia, más antigua que el hilo negro, se podría resumir en no dejar hablar al de enfrente y echarle la bronca.

Han sido varios los colectivos que, después de tener una reunión con el principal munícipe, han acabado con cara de sorpresa y mal cuerpo. «Pues no que me ha echado la bronca, como si él no tuviera culpa de nada».

Esta actitud no sólo es de Juan Espadas. Sonado fue el rapapolvo que, en el Pleno y en riguroso directo retransmitido por las redes, dio la delegada del Distrito Macarena a una comunidad de vecinos ante sus quejas y preguntas en el turno ciudadano. Imagínese: hace todo el trámite burocrático para poder intervenir en el Pleno, se come varias horas de tediosa sesión en aquellas incómodas sillas hasta que te llega el turno participativo… y te echan la bronca. Pues claro, sales de Plaza Nueva con muy mal cuerpo y más enfadado que cuando llegaste.

Son varias las veces que, ante protestas de trabajadores y trabajadoras en el Pleno, el o la concejala socialista de turno (por muy sindicalista que diga que haya sido) salta con algún comentario bastante impropio de quien también se hace llamar socialista y obrero. «Llamen, llamen al servicio y comprueben si ese que se ha levantado con la pancarta debería estar en su puesto de trabajo o no». Lo dicho, otra bronca.

Ante la huelga convocada por los Servicios Sociales y el Servicio de la Mujer, dada la precaria situación de la atención a las familias más vulnerables de la ciudad (no vamos a repetir de nuevo las cifras de pobreza), el alcalde salió al paso tachando la movilización de desproporcionada. Se sentó con los sindicatos… y otra bronca.

Mañana lunes hay convocada una nueva huelga en el Ayuntamiento para el conjunto de los servicios. Pues esta vez, Espadas ha salido básicamente diciendo que los trabajadores son unos privilegiados: que ya tienen las 35 horas semanales y que ya se les ha subido el sueldo. Ambas cuestiones amparadas por Ley y, por tanto, ni por asomo un regalo del bueno de Juan.

Y todo como si la huelga fuera por ganar más dinero… y no por tener un servicio público digno y en condiciones o porque no se han cumplido las cosas que se firmaron. De nuevo, el alcalde se prepara para la bronca y, como si él no hubiera firmado hace dos años un acuerdo con plazos concretos, ahora propone un acuerdo con plazos concretos.

Y lanzan un comunicado desde la Delegación de Recursos Humanos aclarando que respetarán el derecho de huelga (ahí les ha salido la vena sindicalista) y relatando todas las ventajas que tiene la plantilla (¡qué lujo!) y las propuestas que han hecho (¡de nuevo!) a los sindicatos. Al menos terminan diciendo que a partir del martes «se esforzarán por el restablecimiento de una relación de confianza con las Secciones Sindicales»: ¿dejarán de echar broncas?

Puede ser cosa de personalidades o que a Juan Espadas se le ha agriado el carácter desde que tomó el mando, o quizás sea que ya sólo le queda ponerse en esa actitud constante de defensa ante las críticas. Como gato panza arriba, que me gusta a mí decir. Pero lo que está claro es que si un vecino, una activista o un trabajador consigue reunirse con Espadas y sale más mosqueado que cuando entró, algo está haciendo muy mal.

Pero bienaventurados los que consiguen sentarse con el alcalde, que hay otros que no son nadie para Espadas ni tienen representatividad… porque de la bronca al desprecio hay una fina línea de separación.

 

Titulares frente a cifras: un análisis de la liquidación presupuestaria

Hoy se ha votado en el Pleno la Cuenta General del año 2017 con la liquidación del presupuesto del año pasado. Aunque se trate de un documento técnico y su paso por el Pleno un simple trámite ante el Ministerio, vamos a analizar algunas cifras porque la política también es cuestión de números.

En términos generales, estamos ante una ejecución de un 83,72%… lo que el gobierno viene a llamar “por encima de la media”. Pero si entramos en los detalles, es cuando empieza a demostrarse una mala gestión económica por parte del PSOE.

Si nos fijamos en las inversiones, la ejecución en el 2017 fue únicamente del 35,18%, del 47% si hacemos el cálculo de la forma más optimista. Es decir, que no se ha ejecutado ni la mitad de lo que presupuestó en inversiones desde el Ayuntamiento. Si hacemos este cálculo en las inversiones a cargo de la Gerencia de Urbanismo, tenemos una ejecución que no llega al 4%.

Si atendemos al programa de gasto, al conjunto de políticas concretas, la Cuenta General del Ayuntamiento arroja unos datos muy preocupantes.

De cada 10 euros destinados a la atención a las personas con más necesidades se han dejado sin gastar 3 euros. Ese 30% parecerá poco pero, para una ciudad que es noticia por tener altos índices de pobreza, es una cifra que debería sonrojar al gobierno. Por ejemplo, en materia de intervención con población chabolista sólo se ha ejecutado el 15% del presupuesto y en políticas de empleo se han quedado en el cajón más de 2 millones de euros. Juan Espadas debería explicar a todas esas familias que lo están pasando mal cómo se come eso de dejar sin gastar 2 millones de euros en materia de empleo. O que explique que sólo han ejecutado el 42,15% de los fondos de los planes integrales en su conjunto (en los casos del Polígono Sur o del Polígono Norte han ejecutado cero euros)… como los cero euros en promoción y gestión de VPO.

Por poner otro ejemplo, en el programa de protección contra el cambio climático, el también presidente de la Red de Ciudades por el Clima, eliminó el 22% del presupuesto inicial (casi la cuarta parte) para luego ejecutar sólo el 60%.

Y por muchos golpes de pecho que se de el gobierno, en materia de conservación y mantenimiento de colegios se han dejado de ejecutar más de 3’7 millones, también más del 80% del presupuesto en materia de apoyo escolar sin gastar. En memoria histórica sólo se ha ejecutado el 26%, el 2% en mercados de abastos o en el Plan Decide de todos los distritos sólo el 39%.

Y sí, hoy estamos ante un documento técnico y un mero trámite administrativo, pero queda meridianamente claro (si bajamos al detalle) que la liquidación del presupuesto del año 2017 deja mucho, muchísimo, que desear.

El Delegado de Hacienda nos dice que no entremos al detalle, que hablemos del global. Pero basta dedicarle un poco de tiempo para que salga a la luz toda esa mala gestión. Como dicen, estos son los datos… suyas son las conclusiones (y los titulares).

 

Por una gestión del EDUSI eficaz, transparente y participativa


En octubre de 2015 se confirmó que el Ayuntamiento de Sevilla recibiría de Europa 15 millones de euros procedentes del programa de Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible (EDUSI), que había sido solicitado para recuperar los 17 barrios con más necesidades sociales y de empleo de los distritos Norte y Macarena de la ciudad, donde viven casi 90.000 vecinos.

La noticia la anunció la primera teniente de alcalde y delegada de Economía, Carmen Castreño (PSOE), quien con evidente satisfacción destacó que se trata del “máximo de financiación solicitada» por el Consistorio para las actuaciones pendientes en la Zona Norte.

No cabe duda de que el EDUSI representa una gran oportunidad para acabar con muchos de los problemas que hay en esta ciudad. Pero ya lo dijimos desde el primer momento: en Izquierda Unida estamos bastante preocupados por la gestión que se está haciendo finalmente de este programa.

La improvisación ha sido la tónica en la gestión: y es que, por poner un ejemplo, no fue hasta marzo de 2018 (un año y medio después de que la Unión Europea concediera a la ciudad esta importante subvención) cuando la Junta de Gobierno aprobó una delimitación de competencias para ejecutar los contratos que soportan esta Estrategia.

Son también varias las modificaciones presupuestarias que se han llevado a cabo a lo largo de este mandato sobre fondos vinculados a la Estrategia DUSI y muy deficiente la ejecución de estas partidas durante el ejercicio de 2017 y de lo que va de 2018. Aunque dichos fondos puedan incorporarse a futuros presupuestos, es muy grave en cuanto a la planificación prevista: en el año 2017 sólo se ejecutó el 23% de los fondos previstos y en 2018 (hasta el 3 de octubre) únicamente el 13%.

Porcentaje de ejecución de fondos EDUSI por Capítulo
Ejercicio 2017 Ejercicio 2018 (hasta 3 de octubre)
Capítulo 1 35% Capítulo 1 63%
Capítulo 2 28% Capítulo 2 20%
Capítulo 4 0% Capítulo 4 0%
Capítulo 6 30% Capítulo 6 4%
Capítulo 7 0% Capítulo 7 0%
Total 23% Total

13%

Tabla 1 – Porcentaje de ejecución presupuestaria por Capítulo de gasto

Si profundizamos en los datos de cada Capítulo, las inversiones ejecutadas durante el año 2017 han sido para reposiciones de señalización vial y para equipos de procesados de información. De modo que se han invertido cero euros en rehabilitación de edificios, cero euros en viviendas, cero euros en infraestructuras… y cero euros también en transferencias a EMVISESA, a EMASESA o a la Gerencia de Urbanismo.

Si nos fijamos en el año 2018, nos encontramos con la misma ejecución: cero euros en rehabilitación de edificios, cero euros en viviendas, cero euros en infraestructuras… La única inversión realizada ha sido en equipos informáticos. Y, de nuevo, un 0% de ejecución en las transferencias a las empresas públicas y a los organismos autónomos.

Si este análisis detallado del presupuesto lo hacemos en base a los programas, el resultado que se arroja es el siguiente:

Porcentaje de ejecución de fondos EDUSI por Programa
Programa 2017 2018
TRÁFICO Y ESTACIONAMIENTO 57% 0%
PROTECCIÓN CONTRA LA CONTAMINACIÓN 0% 0%
INTERVENCIÓN CON LA INICIATIVA SOCIAL 0% 0%
ATENCIÓN PRIMARIA CON POBLACIÓN EN GENERAL 0% 5%
INTERVENCIÓN CON POBLACIÓN CHABOLISTA 0% 18%
FOMENTO DE EMPLEO. ADMINISTRACIÓN GENERAL 22% 93%
FOMENTO DE EMPLEO 0%
CREACIÓN Y CONSERVACIÓN DE CENTROS DOCENTES 0% 0%
CONVENIOS Y RELACIONES CON LAS UNIVERSIDADES 0% 0%
PROMOCIÓN Y FOMENTO DEL DEPORTE 0% 0%
ECONOMÍA, DIRECCIÓN Y ADMINISTRACIÓN 0% 0%
DESARROLLO EMPRESARIAL 0% 0%
PLANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN DE PROGRAMAS 8% 0%
DESARROLLO Y SOPORTES INFORMÁTICOS 44% 25%
ADMINISTRACIÓN GENERAL 12%

Tabla 2 – Porcentaje de ejecución presupuestaria por Programa de gasto

Nos parece muy preocupante que a día de hoy la ejecución siga a cero en cuestiones como protección contra la contaminación, intervención con la iniciativa social, fomento del empleo, creación y conservación de centros docentes, convenios y relaciones con las universidades, promoción y fomento del deporte, desarrollo empresarial…

Si atendemos al cronograma de actuaciones recogido en la propia Estrategia, de las 16 líneas de actuación, 6 deberían estar completas y una a punto de terminar en este cuarto trimestre de 2018.

Tendrían que estar ya concluidos unos proyectos por valor de 3.349.000 euros, algo que, ni por asomo, ha ocurrido si analizamos las liquidaciones de los presupuestos.

En total, cumpliendo el cronograma, a finales de este año ya tendría que haberse invertido en la Zona Norte de la ciudad un total de 14.481.940 euros y, según la ejecución presupuestaria, sólo se han gastado 3.853.904,68.

Fecha final para cada una de las líneas de actuación e inversión prevista
Descripción Finalización Inversión
Administración electrónica, participación ciudadana y TIC T1 2018 750.000 €
Plataforma abierta smart Sevilla T1 2018  750.000 €
Programa de Movilidad Inteligente T1 2018 500.000 €
Mejora de la movilidad interna y conexión con el resto de la ciudad T2 2019 1.400.000 €
Mejora de la eficiencia energética y del uso de energías renovables T3 2019 3.337.000 €
Puesta en valor del patrimonio histórico T1 2019 1.400.000 €
Puesta en valor del patrimonio industrial T4 2019 2.926.500 €
Lucha contra la contaminación acústica y sensibilización ambiental T2 2018 624.000 €
Programa de mejora de la EDAR de San Jerónimo T1 2018 500.000 €
Programa piloto de alojamientos a estudiantes y profesorado T1 2018 225.000 €
Urbanismo adaptativo T4 2018 425.000 €
Plan Integral de Actuación en El Vacie T4 2019 4.350.000 €
Innovación social en Polígono Norte, San Jerónimo, La Bachillera T2 2019 475.000 €
Modelos de economía circular, economía digital y economía verde T2 2019 507.500 €
Fomento del ecosistema emprendedor CREA T2 2019 450.000 €
Regeneración comercial de la zona norte T2 2019 130.000 €

Tabla 3 – Fecha de finalización e inversión total de cada línea de actuación de la Estrategia DUSI. En rojo las que deberían estar ya finalizadas, en naranja la que debería terminar en el actual trimestre

Hasta aquí datos y plazos concretos. Cifras que deberían traducirse en proyectos reales para la transformación de la Zona Norte de la ciudad y que, actualmente, continúan sin ponerse en marcha: propuestas relacionadas con el refuerzo de los servicios sociales o con dispositivos para el empleo y la orientación laboral, propuestas paga hacer de estos barrios unos espacios más habitables (creación de plazoletas, la apertura de La Bachillera y la eliminación de las infraviviendas, la eliminación de ruidos en la Ronda Urbana Norte o la eliminación de olores en la depuradora de San Jerónimo), la erradicación del asentamiento chabolista El Vacie, a través de un proceso de realojo en viviendas distribuidas por la ciudad, y varios proyectos para rehabilitar el patrimonio industrial e histórico (las Naves de Renfe, el Monasterio de San Jerónimo o la Venta de los Gatos).

Pese a todas las denuncias públicas que hemos realizado sobre la gestión de estos fondos europeos, el gobierno local sólo reaccionó cuando desde Izquierda Unida elevamos esta cuestión ante la Comisión Europea, donde alertamos de la ausencia de participación pública y de la opacidad existente en torno a la ejecución.

Después de esta iniciativa, se convocó a los grupos de la oposición a una “sesión informativa”. Aquello fue en enero de 2018 y, desde entonces, no ha habido ningún tipo de iniciativa por parte del PSOE para rendir cuentas de la gestión.

La implicación de la ciudadanía y los agentes sociales en la fase de diseño de la Estrategia se redujo a la celebración de una reunión, a la que se convocó a los grupos de la oposición, el mismo día de su presentación pública. Del mismo modo, la participación en la fase de implantación del proyecto ha sido nula hasta ahora, no habiéndose desarrollado tampoco por parte del gobierno local ningún mecanismo para rendir cuentas y dotar de transparencia al proceso.

Desde Izquierda Unida propusimos en el Pleno del pasado viernes una bateria de propuestas para dar un giro de 180 grados a la gestión de estos fondos.

Por  un lado, obligar al equipo de gobierno a que celebre una reunión trimestral entre todas las Áreas implicadas los grupos de la oposición para hacer un seguimiento de las diferentes líneas de actuación y rendir cuentas al respecto.

Por otro, que se habilite un espacio en la web municipal donde cualquier ciudadano pueda hacer seguimiento de la Estrategia DUSI, indicando partidas presupuestarias ejecutadas, licitaciones publicadas, adjudicaciones, proyectos en marcha, actuaciones concluidas…

Y por último, que se celebre una convocatoria abierta de rendición de cuentas y seguimiento, implicando al conjunto del vecindario y de las entidades ciudadanas y agentes sociales y económicos que firmaron su adhesión a este proyecto.

La propuesta salió aprobada por unanimidad, la propia Carmen Castreño anunció que «iba a cumplir» (dando por hecho, quizás, que no suelen cumplir con lo que se aprueba en el Pleno).

Ya sólo queda esperar. Hoy precisamente el gobierno ha convocado una rueda de prensa para hablar del EDUSI y la Ronda Urbana Norte… casualidades de la vida 😉. Seguiremos informando.

Un Don Pelayo en la bancada del PP

Hoy el Partido Popular trae una moción al Pleno en defensa de la unidad de España y para recuperar el espíritu de concordia y reconciliación. Esta moción es la demostración palmaria de que el PP se ha echado definitivamente al monte, en esa competencia feroz que mantiene con Ciudadanos y ahora con Vox para ver qué partido es más de extrema derecha… Y Beltrán Pérez no ha querido ser menos y se ha propuesto ir más allá que Pablo Casado a la hora de reivindicar un nacional-catolicismo español de lo más rancio y reaccionario.

El texto  destila un insoportable patriotismo de hojalata por todos lados y un revisionismo histórico de la peor estofa al hablar de España como «nación milenaria»… pero será por aquello que decía el registrador de la propiedad Rajoy de que son «muy españoles y mucho españoles».

No creemos que la Transición haya sido ese proceso ejemplar, idílico y modélico que nos pinta el PP. Pensamos que fue un periodo de la historia de nuestro país que tuvo sus luces y sus sombras, un periodo que se desarrolló con pistolas encima de la mesa y un permanente ruido de sables, un periodo que significó el olvido y que conllevó la impunidad para las víctimas del franquismo: mientras hay familias a las que se les pone trabas para sacar a sus muertos de las cunetas o para investigar el caso de los bebés robados, los torturadores franquistas pasean tranquilamente por la calle y son agasajados en celebraciones y banquetes. Por tanto, no es algo que se pueda reivindicar a secas y en abstracto, más bien lo que habría que hacer es una lectura crítica y autocrítica de aquel proceso.

Tampoco estamos de acuerdo con la Monarquía. Todo el mundo sabe que Izquierda Unida apuesta por la República Federal como proyecto colectivo plenamente democrático y solidario de todos los pueblos y naciones que conforman España. Pensamos que esa es la mejor forma de desarrollar un nuevo país que ofrezca soluciones ante los retos territoriales, económicos y sociales que afrontamos para mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora y los sectores populares. Tampoco creemos que esa institución anacrónica, antidemocrática y corrupta, como es la monarquía, defienda de manera ejemplar los derechos de los españoles, como se dice en la moción.

Y, obviamente, entendemos que el conflicto político que hay en Cataluña no se arregla metiendo en la cárcel a los políticos independentistas, ni impidiendo a porrazos y con violencia que la gente pueda decidir su futuro votando. No creemos que el autoritarismo y la represión que predica la derecha de este país sean la solución. Ni tampoco echar más gasolina al fuego. Y eso es lo que conlleva la aplicación del 155, lo pinten como lo pinten.

Por último, decirle a los concejales del PP que sigan por ese camino. Sigan dedicándose a colgar banderas de España en los balcones y a traer a las instituciones propuestas de este nivelito… que otras fuerzas políticas, mientras tanto, continuaremos trabajando para intentar sacar adelante medidas positivas para el conjunto del país, medidas que beneficien a la clase trabajadora y a las capas populares, como la subida del SMI y de las pensiones, el incremento de los permisos de paternidad y de maternidad, el aumento de los recursos para atención a la dependencia o la eliminación de privilegios fiscales a los más ricos.