Por un tren público, social y sostenible

Aquel primer AVE que llegaba a la estación de Santa Justa con motivo de la Expo 92, que traía la modernidad a la ciudad de Sevilla en los albores del siglo XXI, sería el inicio de un cambio de modelo de ferrocarril muy gustoso para las grandes constructoras. Unos pocos disfrutaron como un cochino en un charco del despilfarro desmedido de la obra pública en nuestro país. No contentos con quedarnos entre el cabo de Trafalgar y los Pirineos, hemos exportado nuestro buen hacer en la alta velocidad, con la mediación del monarca, a dictaduras mimadas como la de Arabia Saudí… y nos sentimos bien anchos y orgullosos. “Marca España” lo llaman ahora.

El proceso de desmantelamiento del ferrocarril convencional en este país, pasando a priorizar la inversión en la alta velocidad, comenzó hace más de 20 años. Se pasaba de un modelo de ferrocarril que cohesionaba el territorio, uniendo a ciudades grandes con pequeñas, con comarcas y con el mundo rural; a un modelo caro, minoritario y muy deficitario que une las grandes ciudades con Madrid.

Nos hemos situado en la cima de las potencias mundiales de la alta velocidad, aunque dicen que los japoneses están por delante… nadie nos quitará el orgullo de ser el país donde más AVE hay y donde menos se utiliza. Los datos claman al cielo, el 70% de las inversiones en infraestructura ferroviaria se ha destinado al AVE, que es utilizado sólo por el 4% de los usuarios, mientras que únicamente el 30% de la inversión va a las líneas de cercanías y media distancia, que usan el 96% de quienes viajan en tren.

La rentabilidad de la alta velocidad, desde un punto de vista social, es raquítica. Pero la verdad es que da mucho juego tanto para montar buenas inauguraciones y fotos, como para traspasar dinero público a los bolsillos de una élite del sector de la construcción. Por poner un ejemplo, la estación de Requena-Utiel (a 70 kilómetros de Valencia) abrió en 2010, su coste fue de 12,4 millones de euros y tiene una media de 28 viajeros al día. En la foto de la izquierda no sale todo el mundo, pero el día de la inauguración había más gente para cortar la cinta que pasajeros pasan por allí cada día.

Frente a estos despropósitos, hay mucha y buena gente que lleva años organizándose. A finales del año pasado, se celebró la “Semana de Lucha por el Ferrocarril” organizada por la Coordinadora Estatal en Defensa del Ferrocarril Público, Social y Sostenible, de la que forma parte Izquierda Unida. Esta Coordinadora insiste en que el transporte público es un servicio imprescindible que deben prestar las administraciones públicas y el tren es el medio de transporte más eficiente y respetuoso con el medio ambiente, así como el que mejor vertebra el territorio.

Junto a la coordinadora “Movimiento Tren Ruta de la Plata”, defendimos en el Pleno del Ayuntamiento el pasado mes de septiembre el restablecimiento del itinerario ferroviario Sevilla-Gijón. Este movimiento ciudadano se opone al desmantelamiento de las vías de esta línea, ya iniciado por Adif en algunas provincias del país. Ya cuentan con el apoyo de muchos ayuntamientos, así como las Cámaras de Comercio de las siete provincias implicadas… pero el gobierno central sigue levantando las vías.

La apuesta por este tren público optimizaría las relaciones comerciales entre los puertos de Huelva, Algeciras, Sevilla, Gijón, Vigo… y los desplazamientos de viajeros, en general, y de trabajadores y estudiantes, en particular. Atendiendo a las necesidades de la población rural y sirviendo como eje vertebrador de nuestro territorio.

mapa-cercaniasUnos meses más atrás, tras el anuncio de Juan Espadas de que se iba a retomar el proyecto del tranvía “porque los ciudadanos a la hora de votar en 2019 tienen que ver algo”, presentamos otra moción al Pleno para poner en valor la red de Cercanías de Sevilla.

Se trataban de diversas propuestas que no eran tan “visibles” para el ciudadano de a pie como una obra nueva, ni  tan “vendibles” en términos mediáticos (al no haber cintas de inauguración que cortar), pero que podrían ser muy beneficiosas para la movilidad y el interés general de la ciudad. La red de Cercanías es una gran desconocida para la mayoría de la población sevillana, además de estar infrautilizada.

Aunque tenemos una red de Cercanías incompleta, a la infraestructura que ya existe se le podría sacar mucho jugo (sin adjudicaciones multimillonarias ni inauguraciones), simplemente cambiando horarios y coordinando trenes. Pongamos como ejemplo un vecino de Sevilla Este que entra en su centro de estudio o de trabajo, situado en la Cartuja, a las 9 de la mañana… con los actuales horarios, tendría que coger el tren a las 7:34 de la mañana (¡hora y media antes!). Evidentemente, ante este panorama, a uno no le queda otra que recurrir al vehículo privado.

Se trataba, por tanto, de poner en marcha alternativas de movilidad sostenibles, menos costosas y que pasan por aprovechar mejor y potenciar lo que ya existe.

Sevilla – Plasencia

En esa misma línea de aprovechar mejor y potenciar lo que ya existe, el “Movimiento Tren Ruta de la Plata” plantea la recuperación de la conexión entre Plasencia y Sevilla, dos ciudades que llevan 20 años incomunicadas entre sí, aunque existen el trazado, las vías y los trenes.

Este lunes han convocado concentraciones en las estaciones de ambas ciudades, y también están recogiendo firmas por Internet. Piden recuperar y potenciar esta conexión “porque, además de posible, es necesaria”. Actualmente hay un tren Sevilla-Cáceres y otro Cáceres-Plasencia, pero para ir de Sevilla a Plasencia, tienes que pasar noche en Cáceres y coger el segundo tren al día siguiente. Como dicen en la petición, que dirigen al Ministerio de Fomento y la Junta de Andalucía y Extremadura, “es obvio que solo la falta de interés del poder político, que no gobierna para los ciudadanos,  explica tal despropósito, porque el tren podría seguir perfectamente hasta Plasencia, y también partir desde aquí”.

El lunes estaremos en la concentración convocada en la estación de Santa Justa a las 11h, nos hacemos eco de la petición del “Movimiento Tren Ruta de la Plata” para solicitar que se amplíen los servicios ferroviarios diarios actuales desde Cáceres a Sevilla, para que salgan y retornen desde Plasencia.

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