Sois unos enfermos

WhatsApp-Image-20160624Esta entrada está dedicada a todos aquellos que han expulsado bilis por la boca o través de sus plumillas de periodista al ver la exposición fotográfica con motivo del Orgullo LGTBI.

Hemos tenido que leer cosas como “impudicia”, “mala educación”, “personas de incontrolable concupiscencia y enfermas de lujuria”, “contenido sexual explícito”, “parejas homosexuales besándose con profusión”, “personas exentas de ropa o besándose de manera muy intensa y apasionada”… por desgracia el papel lo aguanta todo.

No es por darle publicidad al columnista Antonio Burgos de ABC, el objetivo de esta entrada es demostrar que parte de nuestra sociedad (por suerte una minoría) está enferma, porque no se me ocurre otro adjetivo que el de “enfermo” cuando se escribe el siguiente supuesto diálogo entre unos “niños escandalizados” y sus padres:

– Papá, ¿por qué están besándose en la boca esos dos marineros?

– Por eso mismo, hijo, porque son unos pedazos de mari… neros.

A esta “alarma social” creada por el ABC, raudo y veloz se sumó el Partido Popular de la ciudad de Sevilla exigiendo la retirada de la exposición por ser “obscena, de mal gusto y una falta de respeto al colectivo LGTB”. Señores del Partido Popular, obsceno y falta de respeto fue vuestro recurso al matrimonio igualitario por considerarlo inconstitucional. Mal gusto ha sido que el señor Rajoy prive a las mujeres lesbianas de la reproducción asistida en el sistema público por no tener a un hombre a su lado. Señores del Partido Popular, avancen… siguen ustedes en los tiempos bíblicos de Adán y Eva.

Señor Gregorio Serrano, no son ustedes los más indicados para erigirse en defensores de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales o transexuales… y menos acogerse a la protección de nuestra dignidad.  Señor Gregorio Serrano, admítalo, puede indignarse que para gustos los colores, pero exigir la retirada de la exposición tras  una moralina que apesta a presbiterio no es aceptable.

macarenaPor suerte es una minoría en esta ciudad la que se escandaliza por ver una bandera del arcoiris delante de la Basílica de la Macarena. Ciudad hipócrita y cainita que enmudece y hasta elogia a los que se quedan “para vestir santos”. ¿Es que acaso hay gays buenos y gays malos? ¿Es más bueno el gay que viste a la virgen de su barrio que el gay que besa de forma efusiva en la calle? Por favor, su moral… se la dejan en casa.

Y no es que este tipo de exposiciones estén bien… es que son muy necesarias. La visibilidad de un colectivo es fundamental para que nuestros niños no sufran el acoso en las escuelas y no piensen en el suicidio. Porque cuando un chico se de cuenta en su tierna pubertad que quiere besarse con otro chico… ¿por qué motivo tiene que pensar que eso es “raro”? ¿Por qué no tiene derecho a ver en la calle a hombres besándose (con profusión o sin ella) para asumirlo como algo normal?

¿Qué pretende el Partido Popular con su petición de retirada? ¿Llenar la Avenida de la Constitución de armarios? ¿Qué pretenden algunos con su propuesta de llevarla a la Alameda? ¿Crear un gueto?

Y hablando de cuerpos desnudos… ¿cuantas mujeres desnudas vemos a lo largo del día? ¿Cuántos culos y cuántos pechos? ¿En cuántos anuncios vemos el cuerpo de la mujer como una mercancía? ¿Qué diferencia el culo de una mujer con el de un hombre? ¿Qué escándalo puede provocar un pezón masculino a la luz del día?

Que dos marineros besándose creen polémica, que el culo de un señor vestido de cuero provoque asombro… mientras que las mujeres perfectas, maquilladas y en tacones son asumidas con normalidad tiene un nombre, aunque a algunos les suene raro, y es heteropatriarcado.

En definitiva y tristemente: el ABC señala, el PP denuncia… y el enfermo de turno actúa.

Amigos y amigas, sean felices y besen todo lo efusivamente que puedan. Nos vemos mañana 25 de junio a las 20h en Diputación, este año en Sevilla la manifestación del Orgullo parece más necesaria que nunca.

2 comments on “Sois unos enfermos

  1. Mi padre me ha contado lo mucho que le ha gustado la exposición fotográfica. Tanto él como mi madre aún se sorprenden cuando ven a dos hombres agarrados de la mano o dos mujeres besándose a la vista de todos, y sueltan un comentario del tipo: “qué maravilla, mira esas dos; para que luego digan que estamos igual que hace años”. Hechos que, aunque para ellos todavía no pasan desapercibidos como para los de nuestra generación (quizás sea consecuencia de la educación del nacionalcatolicismo, y esa huella no es fácil borrarla), jamás les han hecho sentir rechazo ante lo que viene siendo, al fin y al cabo, expresión del amor. Es cierto que aún queda bastante por hacer, pero reconozcamos con alegría lo mucho que hemos avanzado. Que ni el más retrógrado de esta ciudad nos quite las ganas de celebrar. Enhorabuena a todos los que han hecho posible la exposición y en especial a ti por seguir remando contra viento y marea.

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