De veladores y preguntas sin respuesta

El mes pasado escribía en este blog a cuento de la polémica de los veladores de La Campana. A finales de abril el Partido Popular presentaba una moción por urgente, a modo de salvador, que no pasó el trámite de la urgencia al abstenerse el PSOE (suponemos que por cobardía y no querer abrir el melón) y al no quedar más de cuatro o cinco concejales del PP (de 12) a esas horas. Hay algo mucho más importante que los empleos de la confitería: la votación en las primarias de los populares que se celebraba el mismo día del Pleno.

Ya en el mes de mayo, el PP volvió a llevar la moción y (tras el sorprendente cambio de posición de Participa Sevilla y PSOE) salió adelante el acuerdo para modificar la Ordenanza de Veladores con el objeto de ofrecer un trato especial a los establecimientos “de carácter tradicional”.

No voy a insistir en el repentino apoyo que muestran los populares en la defensa del comercio tradicional, en cómo se negaron a ayudar a este comercio tras el fin de la renta antiguo o en cómo su portavoz desechaba la idea legislar en defensa de este comercio porque “el mundo es global y hoy no se puede negar lo evidente”. Tampoco voy a entrar en los motivos que llevaron al PSOE o a Participa Sevilla a cambiar de voto en el último momento.

Vayamos a lo importante, tras tantas vestiduras rasgadas, tras tantas fotos de postureo y mociones… la confitería La Campana mantiene veladores justo al inicio de la calle Sierpes.

Entiendo que los empleos ya están a salvo, pero bueno… modifiquemos la Ordenanza, aunque quedan en el aire varias cuestiones.

¿Cómo se mide “el carácter tradicional”? ¿En qué lugar quedará, tras la modificación de la ordenanza, el pequeño comercio no tradicional? ¿Podrá una multinacional exigir ser declarada tradicional porque lleva la tira de años instalada en la ciudad?

¿Prevalecerá la accesibilidad y ganar espacio para el peatón o la tradicionalidad del comercio?

¿Qué pasa con los comercios tradicionales que no tienen veladores? ¿Se permitirá a locales como la Ferretería Victoria poner veladores para así apoyar su comercio tradicional?

¿Qué pasa con los establecimientos tradicionales que tienen veladores pero que se ven abocados al cierre por la gentrificación de la zona? ¿Qué solución se propone para, por ejemplo, el bar Aguilar en la Alameda?

Si se usa el empleo como defensa de los veladores, ¿se pedirán las altas a la Seguridad Social a la hora de renovar las licencias de mesas y sillas?

¡Ah! Por cierto, los comercios tradicionales también incumplen la Ordenanza de Publicidad… véase la foto y léase la Ordenanza:“queda prohibida la publicidad en sombrillas, bancos, parasoles y veladores, así como en otros elementos similares de temporada”. ¿Es la Coca-Cola algo tradicional?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*