Sevilla ni despega, ni arranca

Sería injusto decir que ha sido un año en blanco o un año perdido para los sevillanos/as. Pero la realidad es que el Gobierno de Espadas no está respondiendo a las expectativas creadas, ni está siendo capaz de liderar el cambio que necesita esta ciudad.

Un año después de las elecciones municipales, los grandes problemas de Sevilla permanecen ahí, enquistados, y desde el Ayuntamiento se ha hecho poco por atajarlos.

El paro se sitúa prácticamente en las mismas cifras dramáticas de hace 12 meses. Siguen las colas en las UTS de los barrios más necesitados. Las familias en riesgo de desahucio continúan sin saber dónde acudir. No hay atisbo alguno de que se esté apostando por un nuevo modelo productivo. No se ha avanzado apenas en igualdad, ni en democracia participativa, ni en movilidad sostenible, ni en recuperación de la memoria histórica… No se han revertido las privatizaciones impulsadas por el PP en el deporte de base…

sevilla. 11-octubre-2010. presentacion del coche de campaña dde juan espadas. foto: raul doblado. archsev

Vemos a un Gobierno al ralentí, que no termina de arrancar, con una lentitud excesiva en la toma de decisiones, que va dando bandazos sin ton ni son, que a menudo se comporta como si tuviese una mayoría que no le dieron las urnas y que, desde luego, no está enfocando adecuadamente sus prioridades. Al igual que Zoido, Espadas se pasa mucho tiempo distraído o volcado en cuestiones que deberían ser secundarias en lugar de centrarse en buscar soluciones a las demandas de pan, trabajo y techo de la gente. La agenda de las tradiciones y del folklore, lamentablemente, se impone también con el PSOE a la agenda social.

Ha sido un año de numerosos anuncios y titulares en prensa, pero de escasos hechos concretos. Doce meses de “mucho ruido y pocas nueces”. Y yo iría ya más lejos y hablaría directamente de un alcalde que no está cumpliendo ni lo que prometió en campaña, ni lo que firmó en el acuerdo de investidura, ni tampoco lo que se aprueba en los plenos del Ayuntamiento. Y eso, a nuestro juicio, comienza a ser grave y preocupante.

  • Seguimos esperando la puesta en marcha tanto del Plan extraordinario de empleo como de las medidas para combatir el paro que se aprobaron en el primer Pleno del mandato, a instancias de IU, y que nuestro grupo político logró incluir en los presupuestos de este año.
  • Seguimos esperando que eche a andar de una vez la Oficina Antidesahucios y todas  las medidas en pro del derecho a techo que acordamos en el Pleno de Vivienda celebrado en noviembre del año pasado.
  • Seguimos esperando que se refuerce la plantilla municipal de los servicios sociales y que se apliquen las políticas prometidas para garantizar los suministros básicos a las familias que lo están pasando mal por la crisis. Para nada se ha conseguido cerrar el círculo de la pobreza energética como le hemos escuchado decir tan alegremente al gobierno. Afirmar eso es una irresponsabilidad tremenda y no tener los pies en el suelo.
  • Seguimos esperando poder conocer algún día el modelo de ciudad de Espadas, ya que hasta la fecha continúa siendo una incógnita o, mejor dicho, continúa siendo más de lo mismo.
  • El balance en materia de Movilidad no puede ser más negativo. Se sigue actuando a parches; la Mesa de la Movilidad es un gran fiasco porque no se convoca a los grupos que la componen y las medidas se adoptan al margen de ella; no se reactivan las políticas de fomento de la bicicleta; y para colmo la única decisión de calado que se ha tomado en este ámbito, la de mantener la ampliación de la zona azul impuesta por Zoido, supone un flagrante incumplimiento electoral del PSOE….
  • Los barrios tampoco han experimentado grandes cambios en estos doce meses. Los vecinos nos trasladan las mismas quejas que nos trasladaban cuando gobernaba el PP sobre falta de inversiones y mantenimiento, déficits de limpieza y desatención municipal generalizada.
  • Del deporte mejor no hablar. Espadas se ha reído de las propuestas de IU, aprobadas en Pleno, que iban destinadas a recuperar el deporte como un derecho y no como negocio, a devolver la gestión de las instalaciones municipales a las entidades sin ánimo de lucro, a rescatar para lo público los programas privatizados, o a readmitir a los trabajadores despedidos por Zoido en el IMD. Nada se ha hecho.
  • Y qué decir de la participación prometida… pues que brilla por su ausencia.  Hemos pasado, eso sí, del alcalde de los saraos y de las bodas, bautizos y comuniones al de las mesas de trabajo. Las hay de todo tipo (sobre Movilidad, botellón, con los bancos y entidades financieras, con los sindicatos y la patronal, sobre reglamento, Tablada…), pero la realidad es que no sirven para nada porque no se las dota de contenido, ni se convocan una vez creadas. Esas mesas constituyen, probablemente, la prueba más gráfica de la política de pose y escaparate de Espadas.

Nos gustaría hacer otro tipo de valoración pero, hasta ahora, el Gobierno del PSOE se ha caracterizado más por reproducir las inercias del pasado que por abanderar algo nuevo. No son tiempos de marear la perdiz, ni de practicar políticas continuistas. Para esto no le dimos nuestro apoyo en la investidura al señor Espadas. Le recordamos al alcalde que los acuerdos están para cumplirse y que cada día que pasa se le agota más el crédito.

Desde Izquierda Unida le hemos facilitado al Gobierno de Espadas, con nuestras aportaciones incorporadas a las ordenanzas fiscales y al presupuesto municipal, la herramienta necesaria para mejorar las condiciones de vida de la mayoría social y para hacer de Sevilla una ciudad más justa, habitable e igualitaria. Lo que pasa es que no se ponen en marcha las políticas acordadas.

Es verdad que sólo llevamos un año de mandato y que el presupuesto entró en vigor hace poco. Pero la situación de emergencia social que vivimos requiere de más decisión y arrojo y de menos paños calientes. Por tanto, si tuviéramos que ponerle una nota a este gobierno, habría que hablar de un suspenso sin paliativos. Queda mucho por hacer y por mejorar y para eso hace falta un alcalde dispuesto a batirse el cobre por los intereses generales, más allá de los lobbys, las fuerzas inmovilistas de la ciudad y los poderes fácticos. Y Espadas no lo está haciendo por el momento.

En este enlace puedes ver el balance completo que hemos realizado desde el Grupo Municipal de Izquierda Unida.

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